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  • Luis Daniel Ovalle M

Aeroméxico devolvió su primer Boeing 787 tras siete años de uso

La reducción de su flota es parte del proceso de restructuración de la compañía aérea, muy afectada por la crisis producto de la pandemia

Foto cortesía

En medio de un proceso de renovación de la compañía tras sufrir muchos conflictos, Aeroméxico devolvió su primer Boeing 787-8 Dreamliner a la empresa de arrendamiento el sábado 30 de enero. La aeronave estuvo en servicio tan solo durante siete años, por lo que su devolución forma parte del cambio en las operaciones de la aerolínea mexicana.


El mal común de la aviación en tiempos actuales, la pandemia de Covid-19, también ha afectado de gran manera a Aeroméxico, que se ha visto envuelta en disputas legales con sus pilotos y sobrecargos por la incapacidad de pagos de la empresa. La necesidad de la compañía por reducir gastos y así obtener un financiamiento de 1.000 millones de dólares supuso un complicado de proceso de negociación e incertidumbre que finalizó con un acuerdo de recorte de salarios a sus empleados.


Foto: Bill Shemley

Aeroméxico tiene ahora la labor de restructurar su esquema organizacional, pasando por el tipo de operaciones aéreas que formarán su modelo de negocio. Por esta razón la devolución del primer Boeing 787-8 Dreamliner que recibió la compañía resulta esencialmente llamativa e invita a pensar en la posibilidad de que sucedan más devoluciones.


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Dentro de la flota de la aerolínea mexicana se pueden apreciar hasta 19 Boeing 787 Dreamliners: nueve 787-8 y diez 787-9, cantidades contempladas hasta finales de 2020. Estas aeronaves tenían utilidad en las rutas de larga distancia en Europa (Madrid, París, Londres), Asia (Tokio, Shangai, Seúl) y algunas ciudades alrededor del mundo, pero desde la reanudación de las operaciones durante la pandemia han sido operadas desde la capital hacia destinos locales como Cancún y Tijuana, o a destinos dentro del propio continente americano.


Ante una evidente disminución de su flota, de 130 en enero de 2020 a 107 en el mes de diciembre, todo indica el proceso de reorganización de la compañía será profundo. Aún se desconoce cómo puede afectar esto al pedido que mantiene con Boeing por 60 unidades de 737 MAX y al menos cuatro 787-9. Los planes de Aeroméxico podrán verse poco a poco en tanto la directiva aplique los profundos cambios que necesita la aerolínea.