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  • Luis Daniel Ovalle M

¿Comer o no comer? Conoce los riesgos y la manera segura de ingerir comidas y bebidas a bordo


Servicio a bordo - Foto: traveller.com.au

La batalla constante de la industria aérea contra el Covid-19 para hacer los vuelos más seguros ha generado un sinfín de interrogantes entre los pasajeros. Una de las más importantes está relacionada con la ingesta de comidas y bebidas a bordo y el riesgo de contagio potencial que representa, dependiendo de los diferentes sistemas que se apliquen para proteger la salud de los viajeros.


Con respecto a este tema se han pronunciado diversos especialistas, respaldando su opinión con estudios científicos, los cuales en su mayoría apuntan que el riesgo de contagio a bordo es mínimo mientras los pasajeros usen correctamente las mascarillas. La verdadera interrogante surge a partir del momento en que esta debe ser retirada para comer o beber, eliminando de la ecuación la principal medida de protección ante el virus.


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Sistemas de turnos y comida preempacada


Comida kosher preempacada de American Airlines - Foto: One Mile At Time

Frente a esta problemática las aerolíneas han tomado diferentes medidas como eliminar los servicios de comidas a bordo, reemplazándolos por ofertas de alimentos y bebidas previamente empacadas, disminuyendo así el contacto de la tripulación al momento de servirla. Otra estrategia ampliamente aplicada ha sido permitir a los pasajeros llevar su propia comida, además de implementar un sistema de turnos, asignando distintas horas para la comida según las filas de asientos, evitando que los viajeros se quiten las mascarillas al mismo tiempo, lo que aumenta el porcentaje de contagio.


Es importante destacar que el sistema de ventilación de los aviones brinda un ambiente seguro, ya que el aire se renueva aproximadamente cada 3 minutos, además de mantener un flujo de arriba hacia abajo desde el techo de la cabina hasta la parte inferior de los asientos, pasando a través de filtros HEPA similares a los utilizados en quirófanos.


Numerosos expertos recomiendan la aplicación de distintos sistemas como la asignación de horarios por fila, manteniendo al mínimo la cantidad de pasajeros que retiran sus mascarillas al mismo tiempo, así como también conservar un factor de ocupación bajo. "Sabemos que cuanto más cerca esté de alguien con una enfermedad infecciosa que se transmite por vía respiratoria, más probabilidades tendrá de infectarse. No se transmite a través del sistema de ventilación sino a través del contacto directo ", aseguró Tom Kenyon, director de salud de Project HOPE.


Asientos intermedios


Una de las medidas con mayor aceptación fue la del bloqueo de los asientos intermedios, impulsada principalmente por los gigantes estadounidenses como Delta, American y United, quienes la implementaron tanto para brindarle confianza a los pasajeros y conseguir el aumento en las reservas durante la pandemia, como para cumplir con el requisito de un bajo factor de ocupación. Sin embargo, la propia Delta anunció de volvería vender los asientos intermedios en sus vuelos a partir del 1 de mayo, consiguiendo así vender más boletos.


Imagen referencial - Foto cortesía

Referente a este tema, el especialista en asuntos públicos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, Jade Fulce declaró que "el distanciamiento físico de los pasajeros en las aeronaves, incluso a través de políticas como la vacante del asiento del medio, podría proporcionar reducciones adicionales en el riesgo de exposición al Covid-19", destacando la base científica que respalda la eficacia de esta medida.


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¿Comer o no comer a bordo?


La mejor respuesta a esta interrogante se basa en la prevención y el autocuidado, lo cual indiferentemente de las medidas presentes (o ausentes) según las políticas de cada aerolínea nos proporcionará mayor control sobre el porcentaje de riesgo.


Principalmente debemos evitar entrar en contacto con los demás pasajeros, no tocar una superficie a menos que sea estrictamente necesario, utilizar gel antibacterial para desinfectar las manos, no retirarse la mascarilla para comer o beber si los pasajeros cercanos no la tienen puesta correctamente. De esta forma y sin importar las condiciones externas, podremos disminuir el riesgo de contagiarnos al comer y beber durante el vuelo.